Nuevos destinos enoturísticos

En estos calurosos días de verano os voy a proponer un refrescante destino enoturístico. Des de hace un tiempo, todos buscamos novedades para introducir mejoras en el proceso de elaboración de nuestros vinos. Investigamos nuevas maneras de innovar en torno al proceso vinificación, en la viticultura, en la enología incluso en la comercialización.
Hace unos años, a todos nos sorprendió un vino elaborado en Chile de bodegas Viña Casanueva. La característica principal de este producto, es que había disfrutado de una crianza submarina. Sí, habéis leído bien, se habían sumergido las botellas en las costas chilenas del océano Pacífico, para dejarlas reposar y observar como iba a evolucionar en el fondo del mar.
Esta iniciativa fue vanguardista en todos los aspectos, con ella se abrieron un mar (y nunca mejor dicho!) de nuevas posibilidades en la crianza de los vinos…

En las profundidades marinas en principio no llega la luz, lo que evita la oxidación del vino. Asimismo la humedad es constante, sin lugar a dudas, y finalmente el aumento de la temperatura es gradual, sin cambios bruscos. Otros factores a tener en cuenta son el balanceo debido a las corrientes,¿ será bueno? o ¿Será negativo? Y otro tema a investigar es el material del tapón idóneo:¿ silicona o corcho? Sin lugar a dudas el tiempo nos lo dirá.
Después de esta curiosa experiencia, he observado que varias bodegas españolas se han apuntado a esta iniciativa y están dejando reposar sus vinos en sus cavas submarinas. En Pontevedra encontramos los vinos de Raúl Pérez un blanco albarino producido en Meaño y con una crianza submarina en una cueva de las rías de Arousa, en jaulas metálicas a 19 metros de profundidad.
En las costas catalanas encontramos dos iniciativas al respecto; el elaborador riojano de bodegas Vallobera, Terran Perla, vino de crianza submarina a 5.5 metros bajo mar junto a los criaderos de ostras y mejillones en las costas de Sant Carles de la Ràpita.
Y por ultimo, recomendaros la propuesta enoturística que ha sido desarrollada por los importadores españoles Terramar del vino chileno de bodegas viña Casanueva. Han sumergido unas botellas del Gran Reserva Marina a 20 metros de profundidad en la Cala Llevadó en la zona de Tossa de Mar. Los interesados en comprar este producto no pueden comprarlo por el canal habitual, han de sumergirse para ir a buscarlo al fondo marino. El precio de la inmersión es de 79 € , con la posibilidad adicional de degustar posteriormente un menú de maridaje en el restaurant Beach club por 99 €, todo incluido. Sin lugar a dudas prometen, vivir una eno-experiencia única. Estas iniciativas, dignas de ser aplaudidas, demuestran que no esta todo inventado, que siempre hay posibilidad de crear, de buscar nuevos canales para comercializar. Ya lo sabéis, enoturistas, a partir de ahora tenemos una nueva experiencia a nuestro alcance enoturismo bajo el mar, con bombonas de oxígeno. Salud.

Marketing Turístico, Vinexus Consulting

1 comentario en “Nuevos destinos enoturísticos”

  1. Muy querido Carles:

    Hace ya días que sigo tu blog y siempre me deja un poco impactado el interés de cuanto publicas y la poca respuesta que a nivel de comentarios tienen tus aportaciones.
    Por mi parte, estaría dispuesto a probar a tu lado y al de Sylvia, cualquiera de esos caldo, submarinos o no, reservas o no. Incluso me tomaría un Beaujelois con una buena secallona.
    Lo que no me veo ya es para hacer inmersiones, como no sea en temas interesantes o en brazos de alguna dulce guayabita que se apiadara de mis blandas y crecidas carnes.

    En fin, que este año no sé si nos veremos finalmente o no por Arbucies, pero que estamos deseando meternos unos de esos maridajes que tu sabes en cuanto nos lo digas.

    Abrazos cálidos y cariñosos para ti y besos para los demás miembros de la familia.

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